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| CONOCIENDO A LA CUADRA ANJOR Anteriormente hablamos del funcionamiento de la cuadra Anjor en el Hipódromo de las Américas, ahora lo haremos de sus entrenadores, iniciando con Gustavo Magdaleno Magdaleno, el encargado de cuidar una parte de la cuadra. Gus, como lo conocen sus compañeros, los cuales se ve que lo estiman, tiene muchos años de experiencia en esta actividad y reconoce el alto grado de responsabilidad que requiere el cuidado de los caballos, independientemente de la cuadra donde se labore. Él comenzó a trabajar como caballerango en una cuadra de ejemplares pura sangre, ya que desde muy pequeño su papá le inculcó el amor y la pasión por los caballos y ahora que éste se retiró de esta bella labor, Gus continúa con la tradición. Trabajó durante cuatro años como caballerango, luego fue encargado de la cuadra Vivián y hace cuatros años que está en la Anjor. Aunque desde hace uno, el Ing. Sosa, propietario de la cuadra, y Brasilia Álvarez, administradora de la misma, le brindaron la oportunidad y confianza para desempeñarse como entrenador y dirigir el 50% de la cuadra, a pesar de su juventud, motivo por el cual se siente muy satisfecho y agradecido y se compromete a hacer su mejor papel, lo cual ya le han tenido que reconocer compañeros y amigos. Gustavo ha tratado de trabajar como en familia con el resto del equipo, el cual se coordina desde Sinaloa a través del Ing. Sosa, quien va al Hipódromo cada dos o tres meses a checar datos y dar sugerencias de trabajo. Por ello, reconoce que si no fuera por la labor de todos sus compañeros no se podrían sacar buenos resultados, “es como tener una familia”, comenta. Por otro lado, comenta que así logra superarse cada vez más de manera personal y ser un respaldo para su familia, que se conforma por su esposa Elia y sus tres hijos: Eduardo, de trece años; Jonathan, de diez, y Diana, la más pequeña, de tres años. Y aunque explica que hasta el momento ninguno de sus hijos le ha expresado su deseo por dedicarse a esta actividad, él estaría encantado si alguno de ellos se decidiera y contaría con todo su apoyo para que triunfara, así como alguna vez su padre lo apoyo a él. Pero ahora conozcamos que representan para Gus las siguientes palabras:.
Caballos.- Lo máximo, yo creo que desde que nací me siento familiarizado con ellos. José de Jesús Valdivia Martínez Ahora conozcamos al otro entrenador de la Cuadra Anjor, su nombre es José de Jesús Valdivia Martínez, originario de Aguascalientes, quien a los quince años decidió irse a los Estados Unidos a trabajar. Ahí, a partir de 1966 y hasta 1983, comienza su acercamiento con los caballos, pues labora en varias ciudades de ese país, como Atlante y California. Con el paso de los años decide regresar a México y gracias a la experiencia que adquirió en los Estados Unidos, reinicia su etapa laboral entrenando los caballos del Rancho La Florida de Jesús Jiménez y sobre todo, contando ya con la aprobación de su familia, que en un principio no aceptaba esta profesión para él.
Y ahora conozcamos que significan para Don Valdivia las siguientes palabras: Caballos.- Los que me dan de comer (ríe), es un animal brioso que puede ser usado para las carreras y otros deportes o para pasear, y aunque las carreras es un deporte caro, no está cerrado para las clases más bajas, quienes también pueden apreciar este deporte y los caballos. Y por supuesto, no podíamos olvidar conversar con Brasilia, un soporte importantísimo dentro de la cuadra Anjor, pero ¿quién es ella? Brasilia Álvarez es la encargada de administrar la cuadra Anjor en el Hipódromo de las Américas, es decir, checa las finanzas, paga las cuentas con los proveedores, los sueldos, entre otras cosas. Ella trabaja con el Ing. Sosa desde el 2001 y no se arrepiente, pues dice: “Trabajar con caballos es lo máximo”, tanto que hasta tiene sus preferidos, como Roxana; “los caballos son nobles y finos, pero también generan stress; sin embargo, vivimos por ellos y para ellos, así que hay atenderlos, como a la campeona Roxana, que tiene un gran corazón y nobleza, que se deja querer y amar, de ahí que debemos seguir hacia adelante para que la cuadra Anjor sea la mejor y sigamos ganando carreras”. Pero además, Brasilia expresa que trabajar con los empleados de la cuadra también ha sido muy gratificante, pues le han brindado su apoyo y la aceptan como mujer dentro de un trabajo de hombres, logrando una gran camaradería y consolidando un gran equipo lleno de cooperación, a pesar de ser ella del famoso “sexo débil “. Las buenas relaciones que tiene Brasilia con los trabajadores y los caballos de la cuadra Anjor, también las sostiene con el dueño de la misma, pues está en constante comunicación con él, aportando sugerencias y recibiendo respuestas. Para Brasilia es importante no molestar en lo más mínimo al Ing. Sosa, por eso procura tener todo en orden para no quitarle tiempo indebido, sólo en circunstancias muy especiales que no pueda resolver busca la accesoria del Ing., quien vive en Sinaloa, pero sostiene que lo más importante es trabajar en equipo y solucionar los problemas ellos mismos. Sin embargo, las cosas no siempre salen bien, por eso Brasilia comenta que es necesario buscar las fallas y resolverlas lo mejor posible, “aunque algunas estarán fuera de nuestro alcance para ello”, así que lo realmente importante es sacar la casta, ir hacia delante en busca de la victoria, ante la adversidad, explica.
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![]() Gustavo Magdaleno, el otro entrenador de la cuadra, a quien desde hace un año le brindaron la confianza para esa labor |
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